¿Cómo es trabajar conmigo individualmente?
Cada sesión es un espacio seguro y acogedor donde exploramos juntos lo que está presente en tu vida. No se trata solo de hablar sobre los problemas, sino de entrar en un proceso dinámico de autodescubrimiento y transformación. Cada sesión es única, adaptada a ti y a tu proceso.
Comenzamos con tu momento presente: Partimos de lo que te trae a sesión: un problema, una emoción, un conflicto recurrente o simplemente el deseo de comprenderte mejor.
Exploramos lo visible y lo más oculto: A través del diálogo, el cuerpo y la imaginación, identificamos patrones, señales y aspectos inconscientes que pueden estar influyendo en tu vida.
Utilizamos herramientas creativas: Dependiendo de lo que surja en la sesión, podemos trabajar con el movimiento, la expresión simbólica, la voz o el cuerpo para desbloquear tensiones y dar espacio a nuevas comprensiones.
Facilitamos la transformación: En lugar de forzar soluciones, acompañamos el proceso natural de cambio que ya está emergiendo en ti, ayudándote a integrar nuevas perspectivas y posibilidades.
Finalizamos con claridad y próximos pasos: Antes de cerrar, revisamos los aprendizajes de la sesión y cómo puedes aplicarlos en tu vida cotidiana..
Cada relación es una vivencia, única y sin límites. No hay relación perfecta ni modelo perfecto. Es un modelo creativo y en continuo cambio.
Qué esperar de las sesiones
Mayor comprensión mutua. Ayuda a cada persona a ver el mundo interno del otro con mayor claridad.
Resolución de conflictos desde la raíz. No se trata solo de acuerdos superficiales, sino de transformar la dinámica de la relación.
Más autenticidad y conexión. Permite que cada persona pueda expresarse libremente sin miedo a ser juzgada.
Reavivar la pasión y la intimidad. Al liberar tensiones y conectar con lo más profundo de la relación, se abre espacio para una nueva forma de vinculación.
Desarrollo personal dentro de la pareja. Cada miembro de la pareja crece individualmente mientras fortalece la relación.
Trabajo con Parejas
Olvídate de sesiones donde una persona habla y la otra escucha con cara de póker. Aquí trabajamos con lo que realmente está pasando:
Lo que decís (y lo que no os atrevéis a decir).
Lo que vuestro cuerpo expresa sin que os deis cuenta.
Esos patrones de discusión que se repiten como un disco rayado.
Y sí, incluso los sueños y señales sutiles que trae la relación.
En la sesión, usamos herramientas para que ambos descubráis qué papel estáis jugando en la dinámica y qué podéis hacer para cambiarla. No se trata de culpas ni de buscar quién tiene razón (spoiler: soléis ser los dos), sino de entender cómo cada uno contribuye al baile de la relación.
Facilitación de Grupos a través de la Democracia Profunda

